La vida es más bella sin hemorroides
Eludir las comidas picantes, el alcohol, comer fibra, no realizar esfuerzos al evacuar, será el tratamiento inicial y efectivo contra las almorranas. Se generan hemorroides con el estreñimiento y con los hábitos perjudiciales a la hora de la deposición.
¿Qué son las almorranas?
Las hemorroides son unos plexos o cojinetes, en forma de almohadillas de tejido submucoso donde están contenidas las vénulas y arteriolas superficiales del conducto anal. Solo cuando el incremento de tamaño de los plexos hemorroidales producen síntomas en el paciente hablamos de “enfermedad hemorroidal, hemorroides o almorranas”. Dichos plexos puede estar en el ano “internos” o bien fuera “externos”, entonces hablaremos respectivamente de hemorroides internas o bien de hemorroides externas.
Las hemorroides se generan por el incremento de presión de las venas del ano o del recto
Síntomas de las Hemorroides
El síntoma más habitual de las hemorroides es el sangrado, en las maniobras de limpieza. A veces puede ser abundante, generando gran alarma en el paciente. Otro síntoma frecuente es “la sensación de un bulto que sale por el ano durante la deposición”. Las hemorroides no acostumbran a producir dolor, salvo que se asocien a alguna complicación o nosología acompañante (trombosis hemorroidal, fisura anal, absceso, etcétera. Otros síntomas menos importantes de las hemorroides es que pueden producir picor de ano, escozor, ensuciamiento, etcétera
Pese a que el diagnóstico de “hemorroides“ se efectúa por la visualización directa del aumento de tamaño de los plexos hemorroidales asociados a los síntomas del paciente. Cuando se acompañan de sangrado, la realización de una colonoscopia es muy recomendable, para descartar la coexistencia de otras nosologías benignas o bien malignas del cilindro digestible.
El tratamiento está en función de los síntomas que presente el paciente. Se aconsejan una serie de medidas higiénico-dietéticas como de tratamiento inicial:
Evitar el estreñimiento a través de dieta rica en fibra (fruta, verdura, etc.) e ingesta de abundantes líquidos.
Consultar con el médico en el caso de diarreas usuales.
Eludir las comidas picantes y el alcohol.
No realizar sacrificios defecatorios, la deposición ha de ser lo más rápida y espontánea posible (“no leer el periódico,..”).
Evitar el uso sistemático de papel de váter, siendo preferible el empleo de lavados con agua templada.
Es ventajoso la realización de baños de asiento con agua templada a lo largo de diez-15 minutos, dos o bien 3 veces al día.
Si, a pesar de estas medidas higiénico-dietéticas no mejora o bien avanzan se puede requerir la aplicación de tratamientos tópicos mediante cremas, pomadas, supositorios antihemorroidales. Estos tratamientos deberían estar supervisados por su médico.
En el caso de descalabro de las pomadas, su coloproctólogo puede intentar la realización de tratamientos intermedios antes de la cirugía, como son las inyecciones esclerosantes, la colocación de bandas elásticas, o bien Láser Infrarrojos. Estos tratamientos consisten en la inyección de sustancias irritantes, la colocación de una ligadura en la base de las hemorroides, o administración de infrarrojos logrando la reducción y esclerosis del tejido hemorroidal para fijarlo y evitar su protrusión hacia el exterior, y con ello su ingurgitación, sangrado, etcétera Se usan en estadios iniciales de la enfermedad.
En las hemorroides que prolapsan por el ano o cuando las técnicas anteriores fracasan, está indicada la realización de una técnica quirúrgica para el control de los síntomas.
A pesar de que suele generar intenso dolor en el postoperatorio, la hemorroidectomía quirúrgica, o sea, la extirpación de los plexos patológicos mediante cirugía es el tratamiento con mejores resultados a largo plazo. Cuando dicha escisión es realizada con Láser quirúrgico logramos una reducción importante del dolor postoperatorio.
Como medida precautoria, es esencial un correcto control de la alimentación con dietas ricas en fibra y agua en todas y cada una de las personas, operadas o no de hemorroides, para eludir el estreñimiento y los esfuerzos defecatorio.
Consejos prácticos
Adecentar con esponja o toallitas húmedas: el coloproctólogo asevera que estas disminuyen la sintomatología de las hemorroides. Semfyc, por su lado, insiste en que la higiene adecuada del ano es fundamental. Aconsejan el uso de un jabón neutro, si bien matizan que no es bueno lavarlo más de uno o un par de veces al día.
Hacer ejercicio frecuentemente: Martínez resalta que el sedentarismo empeora los síntomas de las hemorroides. “Si por su trabajo debe estar muchas horas sentado, fuera del mismo debería eludir sentarse y efectuar ejercicio de manera regular”. Semfyc puntualiza: “Es bueno hacer ejercicio, más habría que evitar actividades como ir en bicicleta, montar a caballo o bien el remo”.
Eludir el exceso de tiempo para efectuar la deposición: se debe ir al váter cuando se necesite, más hay que tratar de no estar sentado demasiado tiempo en la taza, ni hacer muchos sacrificios para vaciar los intestinos.
Reducir el consumo de café: también el exceso de sal, las condimentas, los ácidos, el chocolate, los picantes y el alcohol.
Si bien piquen, no rascar: si se frotan o bien rascan las hemorroides se irritan más.
Aplicar hielo si se hinchan: se recomienda colocar hielo unos minutos y, “si se salen del ano, lo mejor es procurar devolverlas a su posición frecuente haciendo una leve presión con el dedo”.

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